Requiem por el Ralimpus
Hay gente que se pone nostalgica cuando ve pasar un carrito de elotes. De esos que pasaban por su casa cuando era joven. Hay otros que te cuentan como iban a jugar futbol cuando eran chavos en aquel terreno baldio que ahora es una mega-tienda departamental. O cuando un papa le cuenta a su hijo que de joven el se juntaba con sus amigos en alguna plaza, a ver pasar a las muchachas. Pues yo me pongo nostalgico cada vez que voy a casa de Ralo y veo al fondo de la calle esa malla de alambre. Esa malla que nos separa de lo que antes fue un gran lugar de reunion, un lugar de convivencia, un lugar donde mirabas a todos lados y te sentias en la cima del mundo, un lugar que era digno de todos; hombres, mujeres, nacos, fresas...el unico lugar digno de poseer un nombre que nos recuerda al hogar de los dioses, el Monte Ralimpus.
Ese pedacito de cerro era en pocas palabras: LA MAMADA. Y es que, quien no llegó alguna vez a estacionarse al fondo de esa calle despues de salir del antro. Apagabas el carro, agarrabas tu bolsa del 7-11 llena de cheves y hielo, y te bajabas del carro. Desde que se terminaba la calle y empezabas a pisar la tierra del cerro, ya se sentia el aire mas fresco, mas limpio. Caminabas alrededor de 30 metros por una corta vereda. Esa vereda que siempre confundia a los nuevos visitantes y preguntaban -¿Pos a donde me llevas?¿A pistear a un pinche monte?¡No mames wey! Pero cuando llegaban al final de la vereda, y se encontraban con el mirador "privado" mas chingon que jamas se hubiesen imaginado se quedaban con cara de pendejos -¡Wey te la mamaste!¡Desde aqui se ve todo Monterrey! Y así era. Como estaba localizado en lo mas alto del cerro que divide a Cumbres de Colinas, desde ahi se podia ver practicamente todo Monterrey. Se veia Cumbres, Colinas, mas allá SanPedro, el centro de la ciudad, SanNicolas, Escobedo...Todo.
Quien no se fumo un cigarro sentado en la orilla de ese monte, con las rodillas dobladas apuntanto hacia el vacio, los pies en lo inclinado y las nachas empolvadas... Quien no le dio un trago a una Tecate viendo hacia el horizonte nocturno, con el aire fresco acariciandole la cara... Quien no vio una ambulancia pasar a lo lejos, o un convoy de patrullas que se movia por alguna avenida lejana hacia algun lugar desconocido. Nosotros desde lo alto lo veiamos todo. Pero eramos inmunes, eramos intocables en el Monte Ralimpus. Ahi no habia policias, ni redadas. No habia peleas, no habia nada que nos molestara.
Van a decir que que poetico. Pero es que... era la MAMADA!
Tantas memorias. Ralo en la orilla, en la parte inclinada balanceandose peligrosamente. Las latas que aventabamos hacia el vacio. El zapato que Wals avento aquel 16 de semptiembre. Tantas cosas vividas ahi, entre latas de Tecate y Marlboro rojos. Entre frios en el invierno y brisas frescas en el verano. Entre platicas profundas y chistes de Polo Polo.
Pero ya es muy noche, y los parpados se me cierran. No puedo seguir escribiendo, asi que me retiro, pero este requiem no se acaba aqui señores...


1 Comments:
APLAUDIENDO Y ME PONGO DE PIE Y UN MINUTO DE SILENCIO POR EL BUEN RALINPUZ... CUANTAS CHEVES HABRA AHI ABAJO?, CUANTOS ZAPATOS?? HABRA Q IDEAR ALGO PARA VOLVER AHI, YA Q POR LA CULPA DE LOS PINCHES MARIGUANOS NO LO CERRARON... LOS OVNIS Q SE VIERON AHI AQUEYA LUZ...
FELIZ CUMPLEÑOS CONEJO!!!!!!!!
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